La certificación de tanques a presión es un proceso técnico y legal para comprobar que un recipiente que almacena gases o líquidos a alta presión es seguro. El estándar mundial más usado es el Código ASME, el cual regula el diseño, los materiales y las pruebas.
Pasos de la Certificación
- Prueba hidrostática: Se llena el tanque con agua a una presión mayor que la normal para ver si resiste.
- Ensayos no destructivos (END): Se revisan las soldaduras y el grosor del metal sin dañar el tanque.
- Control de accesorios: Se prueban las válvulas de seguridad y los manómetros.
- Informe final: Un ingeniero o inspector acreditado firma el documento de aptitud y seguridad.
